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martes 29 de septiembre de 2009

SIN PARAGUAS

Llueve y tengo la ropa tendida, pero no se moja. La trayectoria vertical de las gotas hace imposible que el agua colonice mi terraza. Es todo un detalle atmosférico.
La calavera de la camiseta de St. Pauli me observa del revés. Ahora su orificio nasal tiene forma de corazón. Es un perfecto corazón calavérico. Curioso.
Llueve en la ciudad del viento, suave pero constante, como por inercia. No sé si odio más la lluvia o el viento pero sí sé que las despedidas pasadas por agua tienen algo de trágico.
Cierro la puerta con las chanclas empapadas y soy un león enjaulado, "con cara de pena". Porque lo quiero todo, no sólo un poco. Porque en cuanto te vas quiero que vuelvas.
Llueve y contra todo pronóstico no le encuentro el atractivo. No hay magia, ni melancolía, ni inspiración, ni nada que rescatar del asfalto. Sólo agua.
Mañana miraré el reloj, me subiré por la pared, perseguiré a las arañas e imaginaré que la lluvia de hoy fue un rumor lejano, parecido al de la marejada, que escuché mientras buscaba refugio contigo..

lunes 28 de septiembre de 2009

LIGHTNING CRASHES

No sé, será por el buen día de ayer, por el viaje, por la compañía, por las risas, por las tapas y cañas con limón de la calle Laurel, porque Fuyu (de quien hablaré largo y tendido más adelante) duerme ya en su nuevo hogar, porque estoy tranquilo...

Me ha venido a la cabeza Live, grupo que me trae muy buenos recuerdos de tiempos lejanos. Tiempos en los que tenía pocas preocupaciones y básicamente disfrutaba de la vida, una sana costumbre que, de un tiempo a esta parte, he retomado.

Hoy he dormido mal, me he despertado como un jodido zombie catalépsico pero enseguida me he puesto en marcha. Hace un buen día de sol y tengo cosas que hacer. Me gusta tener cosas que hacer cuando podría no tener absolutamente nada que hacer.

Lo dicho, me han venido a la cabeza el grupo de Ed Kowalczyk y las sensaciones que solían producirme cada uno de los temas del magnífico Throwing Copper.

Si es que vivimos en una rueda de hamster ...



"Forces pulling from the center of the earth again. I can feel it"

jueves 24 de septiembre de 2009

UNA ESPERA INESPERADA

Uno de los neones del techo chispea emitiendo un zumbido parecido al de esas lámparas matamoscas, lo cual hace que esta enfermiza luz azul como de sala de abducidos resulte todavía más insoportable. El aire apesta a acaroína y cetona. A la derecha una señal de "prohibido fumar", más allá el póster de una niña sonriente con coletas recordándonos la importancia de las revisiones odontológicas infantiles, sobre la máquina de café uno de esos eslóganes que intentan meterte miedo para que te decidas a donar sangre. Y por encima de todo esa atmósfera de tedio infinito, de espera hacia algo irremediable, como si fuésemos ganado en la cola del matadero. Odio las salas de urgencias...
Hoy comparto aburrimiento con una señora. Está sentada justo delante mío leyendo un ejemplar de Hola de hace dos meses. Parece que Jesulín vuelve a estar de actualidad pero desde aquí no consigo leer por qué. El pelo cardado y decolorido que sobresale quince centímetros por encima de la revista me lleva a pensar que la mujer debe tener más de sesenta años. De vez en cuando asoma sus ojillos arrugados para mirarme con ese desdén con que algunas personas mayores miran a los jóvenes. Debe creerse que no me doy cuenta pero sí lo hago. Que mire; seguro que soy bastante más interesante que la mierda que está leyendo...
Sigo aburriéndome durante unos minutos y al rato entra en la sala, con el sigilo de un bulldozer, un tipo de unos treinta y muchos o cuarenta y pocos. Lleva vaqueros, mocasines, calcetines blancos, una camisa arrugada que en los ochenta igual resultaba elegante y el pelo como si viniese de pelearse con un gato en una zarza. Parece una versión desaliñada de Bertín Osborne. La señora del cardado le mira de arriba a abajo. Yo también. Está sudando y parece que no sabe bien dónde ponerse. Finalmente viene hacia mí y se sienta justo a mi lado. Nunca entenderé a esa gente que se te sienta al lado cuando está lleno de sitios libres. Me enerva enormemente. Creo que lo llaman "invasión del espacio personal". Yo lo llamo "tocada de huevos", sin más. Por si fuera poco el tío apesta a habitación mal ventilada. En fin, supongo que debe faltar poco para que me llamen...
- "Hola" me susurra de repente, como quien te dice que llevas la bragueta abierta.
- "¿Perdón?"
- "Me llamo Umberto" dice. Luego me estrecha la mano, una mano con cinco uñas ennegrecidas y mordidas casi hasta las cutículas.
- "Vaya, como Umberto Eco" le respondo en un arranque de sociabilidad del que enseguida me arrepiento.
- "Sí, mis padres me lo pusieron porque nací el 5 de enero"
Yo no entiendo nada así que simplemente asiento.
- "Es el día que nació él ¿sabes?" (no me extrañaría nada que de repente dijera "mi mamá dice que la vida es como una caja de bombones")
- "Ah vale... Qué bien..."
Doy por terminada la charla y uso ese clásico de hacer como que saco el móvil para escribir un mensaje, un mensaje muy largo. La gente suele pillar la indirecta.
- "¿Y tú?"
(joder)
- "¿Eh?, ¿yo qué?"
- "¿Cómo te llamas?
- "Me llamo Lucas"
- "Es un bonito nombre... Lucas". Repite mi nombre lentamente con la mirada perdida como si intentase visualizarlo en el aire.
- "Sí, mis padres me lo pusieron por el pato" (ya puestos decido echar más leña a este absurdo fuego).
- "¿El pato?" pregunta el tal Umberto con cara de niño perdido.
- "Da igual, era una broma"
(a todo esto es evidente que nuestra compañera de espera tiene la antena puesta y no pierde detalle).
Vuelve a hacerse el silencio y por fín, como maní caído del cielo, hace acto de presencia mi salvador, con el ceño fruncido, una bata blanca y una carpeta entre las manos.
- "Lucas... ¿Bermejo?" (¿por qué cojones los médicos siempre dudan al decir el apellido cuando leen la lista? ¿Es algo que les enseñan en la universidad junto a lo de escribir como un mono puesto de crack?).
- "Sí, soy yo". Me levanto aliviado y antes de marchar me giro. Ante todo soy un ciudadano cortés...
- "Ala Umberto, encantado, que vaya bien".
- "Me llamo Carlos me responde con la voz y el gesto de una persona 'normal', totalmente distinta a la de antes.
Y luego dice: "hasta luego Lucas" y me guiña el ojo con una mueca.
Me quedo mirándolo, supongo que visiblemente extrañado. Ahora el niño perdido soy yo. Doy media vuelta y camino hacia el doctor como flotando.
- "Y bien Lucas, dígame ¿qué le ocurre?" me pregunta camino de la consulta.
- "Pues entre otras cosas que creo que acaban de tomarme el pelo".
El doctor, el tal M. Jimenez, se ríe y me dice: "no se preocupe. Es un actor que lleva semanas viniendo aquí y haciéndole lo mismo a otros pacientes. Parece ser que está preparando un papel; es eso que llaman el 'Método Stanislavsky', ¿lo conoce? Intentamos echarle una vez pero al parecer lo que hace no es ilegal".
- "Vaya" le respondo mientras por dentro me cago en el tal Stanislavsky y en su método...

miércoles 23 de septiembre de 2009

SONIDO DE LLAVES EN LA PUERTA

Algo más o menos así,
parecido a cómo lo imaginó Waterhouse...



Buenas noches.
Mejores amaneceres.

martes 22 de septiembre de 2009

MUÑECAS, GALLINAS Y TUPPERS DE COMIDA INDIA

He vuelto a toparme con aquella pobre muñeca olvidada entre otras muñecas dentro de una cesta en un mercadillo de Amsterdam un domingo por la mañana.
Aquel en el que compramos la tela con motivos budistas de 2x2 para la terraza/chill-out. Costó 10 euros y acabó convertida en cubrecama.
Aquel en el que un tendero londinense muy majo que me preguntó por mi camiseta de 'La naranja mecánica' y con el que charlé un rato sobre cine nos recomendó un restaurante indio bueno, barato y cercano.
Aquel en el que todos los miembros de la familia (abuela incluída) se afanaban meticulosos como hormigas cortando verduras para la elaboración de los platos.
Aquel en el que pedí cerveza y no tenían, pedí pan y no tenían y como colofón la pularda* se dejó el plato entero porque le picaba demasiado y tuvimos que pedir que nos lo pusieran para llevar.
Aquel fue nuestro último día en Amsterdam, el último día de un mes increíble.

Hoy se ha convertido en un buen día. Que no cese...



*pularda (según la RAE): gallina de cinco o seis meses, que todavía no ha puesto huevos, especialmente cebada para su consumo.

domingo 20 de septiembre de 2009

WAITING FOR... 'BACKSPACER'

El martes tengo cita en la FNAC, nada más y nada menos que para hacerme con 'Backspacer', el noveno álbum de estudio de Pearl Jam. La producción ha corrido a cargo del reputado Brendan O' Brian que ya se encargó del sonido de sus cuatro primeros discos.
Quienes me conocéis ya sabéis que soy un descerebrado fan de la banda hasta límites delirantes. Puede que a algunos les suene estúpido pero a menudo pienso que su música ha tenido bastante que ver en el moldeado de la persona que soy, para bien o para mal...
Últimamente ando muy metido en la música de gente como The Mars Volta o Queens Of The Stoneage que poco tienen que ver con los de Seattle, pero sea como sea sigo ahí, esperando algo bueno ya que si por algo se ha caracterizado Pearl Jam a lo largo de su carrera (entre otras cosas) es por no sacar ni un solo disco malo y por mantener siempre una calidad musical, una integridad y un carisma muy por encima de la media.
Sea como sea aquí os dejo un adelanto del disco, 'Amongst the waves', un medio tiempo que derrocha esperanza en cada nota y en cada palabra.

sábado 19 de septiembre de 2009

FECHORÍAS

Deberías habernos visto
el día que nos prendimos fuego.
Gritando y saltando
de azotea en azotea,
de tejado en tejado.
Goteando cordura por todos lados,
despertando al vecindario.
Parecíamos dos luciérnagas
borrachas y desbocadas.
Más allá de la medianoche
nos tumbamos para descansar
y al amanecer, con las primeras luces,
simplemente explotamos.

jueves 17 de septiembre de 2009

ANTOJOS DE ENTRETIEMPO

Hoy ha vuelto a refrescar y ya van varios días seguidos. Lo agradezco.
Esta noche, volviendo a casa, he tenido un antojo:

- Quiero pasar toda una tarde fría y ventosa de estas escondido en la cama con ella. Sin nada más que hacer que darnos calor, mirarnos, besarnos, dormitar entrelazados, olernos, comernos de arriba a abajo y tomárnoslo con mucha calma. Como si estuviésemos hibernando.

Para empezar esta noche he decidido rescatar al plumón del armario...

miércoles 16 de septiembre de 2009

OUROBOROS

Me salpicó los pantalones de lino beige con el cortado corto de leche. Solía gesticular mucho al hablar, de forma vehemente, olvidando todo lo que la rodeaba, cualquier situación o circunstancia. Cualquier cosa mundana como una taza de café entre las manos.

Casi siempre empezaba contando el final de las cosas. Luego paraba, dudaba, miraba alrededor con sus enormes ojos nerviosos y volvía a empezar. Te ofrecía el planteamiento y el desenlace. Dejaba el nudo para el final. Sabía bien lo que hacía...

A veces me recordaba a Ivonne de Carlo, otras a un búfalo en estampida. Yo no podía dejar de mirarla, con la minuciosidad de un microscopio. Con la sensación de que si tuviese cuchillas en los ojos la estaría diseccionando. Me fascinaba su caos despreocupado. Esa forma de agitar las manos como quien golpea un piano y lo hace sonar.

Creo que en realidad lo de salpicarme los pantalones de lino beige con el cortado corto de leche era su extraña forma de decirme algo, pero todavía no sé el qué .

domingo 13 de septiembre de 2009

NONATOS AFILADOS

Rojo visceral...

Todo lo que nos rodeaba
era de un rojo visceral
que se expandía y contraía
aquí y alla, con calma,
como las velas de un barco
mecido en una brisa inconstante.
Era obvio que todavía
no habíamos nacido.
Por ahora no éramos más
que el proyecto de algo
esperando surgir, amanecer, brotar,
de las entrañas de otro algo.
Esperando nuestro momento
para demostrar que nunca
debimos tener nuestro momento.


- Esta entrada ve la luz gracias a la supervisión de la señorita Nalda. Gracias

jueves 10 de septiembre de 2009

LUCILLE

Si uno guardaba silencio
y se concentraba durante un rato
podía oír perfectamente
los pasitos nerviosos de las moscas,
de aquí para allá.
Cuchicheando, maquinando,
haciendo planes descabellados
para secuestrar a Lucille.

Sí, por aquel entonces hasta las moscas
caían a los pies de Lucille,
de aquella vaporosa desidia de Lucille...

domingo 6 de septiembre de 2009

ORIGAMI

Me haré un avión de papel
que atraviese las plumas
y los fuegos artificiales;
que deje detrás una estela
rizada e impecable.
Un avión de papel,
ligero y suave,
no demasiado grande,
que me lleve a cualquier sitio
donde no haya estado nadie.



¿Te subirás cuando te llame?

martes 1 de septiembre de 2009

QUIMERAS

Caminábamos por la playa, a veces de la mano, a veces no.
Señaló al suelo, hacia nuestras sombras y dijo: "mira como se me marca esto". Se tocó la cadera mientras lo decía para que yo pudiese entenderlo.
Miré al suelo. Era cierto, se podía apreciar perfectamente aquella preciosa silueta en forma de media luna.
- "Sí, mola ¿no?" dije.
- "No, no me gusta".
- "Pues a mí me encanta. Te hace muy femenina" respondí mientras le acariciaba la cadera y me reclinaba para besarle el cuello.
No sé si me creyó pero lo dije en serio, no por complacerla.
Recordé una de aquellas frases suyas que como tantas, para bien o para mal, se me habían quedado grabadas en la memoria: "me encanta que te gusten las cosas que a mí no me gustan de mí misma". Fue hace tiempo...
Y pensé que si aquello fuese algo recíproco el mundo, mi mundo, sería un lugar maravilloso.