Todos los muertos están solos. Pero los del cementerio de Muro de Roda me transmitieron una inquietante sensación de abandono y melancolía. Las cruces de madera de sus sepulcros, carcomiéndose entre el silencio diáfano de aquellas atalayas pirenaicas, evocaban una honda tristeza. Y por muy bonitas que fueran las vistas, sólo podía pensar en marcharme lejos de allí.
Tú
Hace 1 hora.



3 turbulencias:
Si tienes más fotos, me las tienes que pasar cuanto antes.
Ando buscando algo así...
Sí. Los cementerios son tétricos por lo general, pero este por lo poco que he visto se lleva la palma...
Hablando de las vistas, recuerdo un repor que vi hace mucho sobre cementerios enclavados en paisajes de ensueño. El que más me impactó fue el de Fisterra, en Galicia. Aunque no sé si llegó a estrenarse... Cosas de la vida.
Besos de madera
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